Museos de La Mancha

Museos de La Mancha

julio 26, 2018 0 Por amacrema

¡Hola a todos! ¿Cómo estáis?

Hoy vuelvo con un nuevo post de los que he bautizado como Una vida de cuento. Son los que más os gustan porque son los que más visitas tienen. En verdad a mí también me gusta leer post o ver vídeos de gente que decide compartir sus experiencias y vivencias. Me ayudan a aprender, a encontrar nuevas ideas  a enamorarme de otras historias. La verdad es que a la vida tan solo habría que ponerle música para que sea una película, o un cuento. ¡Allá vamos!

La personalidad de una persona se va forjando con sus vivencias, sus viajes, sus lecturas, sus pelíclas… por eso no dudamos en llevarnos a Bebé Chencho a ver el nuevo museo que han abierto en el Molino Grande, en un lugar de la Mancha (cuyo nombre sí que me acuerdo). Temía que nos miraran raro, que pensaran que mi bebé iba a molestar en la visita guidada o que me criticaran por llevar un cochecito a un lugar con dificultad de movimiento. Pero hicimos oídos sordos y allá que fuimos (nadie nos dijo nada).

Paseamos bordeamos el falso río. Hace calor, pero por fortuna este verano nos está reglando atardeceres agradables. Bebé Chencho mira con entusiasmo todo lo que le rodea, todo lo que va cruzándose a su paso. Le llama mucho la atención el color verde. O eso es lo que yo he podido apreciar. Se emboba con los árboles en movimiento. Eleva su pequeña cabecita una y otra vez sin quererse perder ni un instante de las cosas nuevas que ve.

 

Llegamos al Molino. La restauración de sitios como este debería ser obligatorio. Es una pena que la vida, el deje, le paso del tiempo, el olvido eche a perder lugares como este. Por suerte hay personas que aprecian el pasado y ahora podemos volver a disfrutar de ello. Ya  no se utilizan estos molinos para moler trigo. La profesión de molinero ha dejado el hueco a los preparadores de pedido para las compras online. Pero nuestros niños, y los no tan niños, deben sa

ber cómo se hacían las cosas cuando la industria no había llegado a facilitarnos la vida. El molino se ve de un blanco impecable. Ya no gira, no funciona, no hay agua. El río está seco y eso es una pena. Pero esto no es el río real, nos dice la guía, es un cauce artificial que crearon para distraer el recorrido del agua.

Han decorado con unas perfectas balas de heno y con cortinas de esparto. Todo se ve grandioso, como posiblemente se vería entonces. El blanco manchego y el color amarillo del heno hacen de aquel lugar un escenario perfecto para un reportaje fotográfico. Corre la brisa del verano seco de la mancha. Se escuchan los pajarillos. Parece que han creado nidos dentro del pozo. Van y vienen en busca de comida y se refugian a la sombra.

Las estancias donde habitaba el molinero se conservan casi perfectas. La cama mullida de lana, el crucifijo y el palanganero.  La chimenea y los cacharros de cocina listos para preparar las gachas manchegas. Comida fácil y barata con una harina de almortas que bien podía producirse allí mismo. En el molino grande. El de invierno. El de verano.

El resto de visitantes se sorprenden. Bebé Chencho mira curioso todo lo que le rodea. Estamos en el momento de explorar. De conocer todo lo nuevo que le rodea. Estoy volviendo a aprender las cosas con él. Se queda fijo en aquello que le llama la atención.  Me felicitan por su buen comportamiento. Pronto se queda dormido. A la sombra. A la música que producen los pajarillos. Se ha cansado de aprender. Ha sido sufiente por este viaje. Aprovechamos para hacer todas las fotos que podemos porque aquel lugar nos ha encandilado. Disfrutamos del silencio. Observamos las vistas maravillosas que hay por allí hacia el paraje manchego.

Acabamos nuestra tarde cenando en una terracita. Desde que tenemos el bebé hemos pasado a cenar en casa la mayoría de los días, pero a veces también hay que hacer excepciones. Me encanta pedir los sandwich bien hechos con miles de ingredientes y el pan bien tostadito.

Es hora de volver.

Y hasta aquí puedo contar. Espero que os haya gustado este post familiar. ¡Gracias por leerlo! Nos leemos en el siguiente.

Os dejo con dos post como este aquí y aquí.

Un beso. amacrema.