LAS VENTAJAS DE INTERNET

Actualmente, son muchos los que
luchan contra la piratería en todos los ámbitos culturales: música, cine,
pintura, literatura… Es, de hecho, pregunta obligada de los periodistas hacia
los cantantes, actores, directores de cine o escritores. ¿Qué opinas sobre la piratería?
¿Cómo podríamos acabar con ella?
Es lógico que todos queramos
cobrar nuestra parte correspondiente por el trabajo hecho, lo mismo le ocurre a
un músico cuando compone una canción, a un actor cuando rueda una película o a
un escritor cuando escribe una novela. Todos queremos recibir el coste que
pedimos por el servicio que ofrecemos a la sociedad –cada cual en su ámbito−, y
ellos no son menos. Internet es una plataforma de dimensiones que considero
difíciles de abarcar. Internet es una puerta abierta al mundo entero. Cualquier
rincón de nuestro planeta puede introducirse en todas las páginas web que
existen alrededor del mundo. Por ello, en el instante en que alguien sube a
Internet cualquier dato, inmediatamente lo está poniendo a disposición de todo
individuo que tenga acceso a esta plataforma gigante.
En verdad, si lo pensamos con
calma este hecho asusta bastante. El hecho de subir un video privado o una fotografía
a Internet es ponerlo al alcance de quien quiera verlo, de forma completamente
gratuita –al no ser que sea una página de pago, aunque a menudo esos datos, si
interesan a la sociedad, algún hacker se ocupará de facilitarlo al público−.
Por ello, la queja de directores, músico o escritores es completamente
entendible. Ellos han realizado un trabajo, el cual, a menudo, les ha costado
dinero hacerlo (sobre todo tiempo), y en el momento de subirlo a la red
cualquier persona puede acceder a él de forma totalmente gratuita.
Pero ahora bien, veámosle el lado
positivo al asunto. Pensemos en un escritor o en un músico novato, una persona
que empieza y que desea que su producto llegue a sus consumidores. ¿No es
Internet la vía perfecta para que, en cuestión de segundos, esté al alcance del
mundo entero? Sí, evidentemente. Un músico que compone en su casa y luego
intenta comercializar su obra solo podrá hacerlo entre su núcleo más cercano,
aunque después empiece a hacer efecto el boca-oído
y se vaya difundiendo. Pero esto puede dilatarse en el tiempo y pasar varios
años hasta que su música llegue a más hogares.
Y esto mismo pasa con los
escritores. Un autor con su carrera ya consagrada, que tiene la fortuna de que
sus libros estén en las mejores librerías, no quiere que nadie las facilite
gratuitamente en Internet, porque con ello están perdiendo dinero. Sin embargo,
los escritores nuevos y desconocidos aún en el ámbito cultural tienen la
fortuna de poder contar con una red de comunicación que es capaz de llevar su
obra, en cuestión de segundos, a cualquier rincón del planeta. Todo es cuestión
de un buen márquetin para que su libro sea leído alrededor del mundo sin ni
siquiera tener que moverse de su casa. El propio Lope de Vega sufrió la
piratería en sus carnes.
Durante el Siglo de Oro de la
literatura española, el teatro estaba muy demandado, sobre todo las obras de
Lope; por ello, existieron unos individuos llamados “memorillas” encargados de
memorizar los diálogos de los autores mientras ensayaban y después copiar la
obra del autor y venderla a otras compañías (algo prohibido en la época). ¿Perdió
dinero por ello nuestro admirado dramaturgo? Posiblemente, pero gracias a estos
piratas primitivos se conservan hoy
mucha de sus obras, porque si no, hubiesen desparecido muchas más. Ya sabemos,
que en aquella época las obras literarias se difundían manuscritas y las copias
eran limitadas, por lo que el deterioro y la pérdida eran muy fáciles.

¿Qué pasa entonces con la puerta
abierta que nos ofrece Internet? ¿Es un peligro para la protección de datos o
los derechos de autor? ¿Es el camino perfecto para la propaganda? Tal vez la
respuesta dependerá según quien mire la pregunta. Cada cual que defienda su
postura y la argumente. 
amacrema

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