Visita PUY DU FOU con niños, una experiencia increíble

¡Hola a todos! ¿Cómo estáis? ¡Bienvenidos a un nuevo post! Hoy os voy a contar qué tal fue nuestra visita al Puy Du Fou en Toledo con los niños. Os hablaré de nuestro viaje, la experiencia y algunos consejitos por si tenéis pensado ir.

¿Qué es Puy du Fou España?

Puy du fou es un parque temático ambientado en la baja Edad Media, es decir, los últimos siglos que la componen, casi en cambio de época. No olvidemos que la Edad Media es un amplio periodo de mil años y, aunque poco, algo tuvo que cambiar la sociedad, costumbres, viviendas, vestimentas, etc. Para ponernos más en situación, la ambientación, a mi parecer, se sitúa entre la época del Mio Cid (entorno al siglo XII) y el reinado de los Reyes Católicos (siglo XV). ¿Mucho tiempo, verdad? Pero es que la Edad Media fueron conocidos como los siglos oscuros, hubo muy poco avance si lo comparamos con la época griega o romana.

¿Cómo fue nuestro viaje a Puy du Fou España?

Nuestro viaje fue hace una semana, en el mes de agosto, y ya contábamos que iba a hacer mucha mucha calor. De hecho, nos habían advertido de que aún había poca sombra. Han plantado muchos árboles, pero el parque es tan nuevo que aun no han crecido suficiente. Así que decidimos ir después de la siesta, cuando el sol va bajando, ¡y menos mal! Si vais a ir en temporada de calor no olvidéis crema protectora, gorras y agua, ¡mucha agua! Lo mismo digo en invierno. Id bien abrigados porque, sobre todo, en el espectáculo nocturno, hará mucho, pero que mucho frío.

Mi recomendación es que visitéis Puy du fou en otoño o primavera, que no haga demasiada calor, pero tampoco frío, porque aquello está en un terreno abierto en plena Mancha y las noches de invierno son muy gélidas. Sobre todo, cuando cae el sol.

Los espectáculos de Puy du Fou

Nada más llegar fuimos al espectáculo de cetrería. Llegamos justo a tiempo y ¡qué maravilla! Jamás había tenido la experiencia de ver esas aves tan tan cerca. Búhos, lechuzas, águilas y buitres revoloteando sobre tu cabeza y posadas justo a tu lado para que, por primera vez en tu vida, contemples su impresionante belleza. Quedamos, verdaderamente, asombrados. ¡Y los niños ni os cuento! El espectáculo iba guiado por la historia de amor entre el conde Fernán González y la hija de Abderramán III. Toda una puesta en escena medieval, espectaculares escenarios y espectaculares vestuarios. Nos encantó.

Después, estuvimos paseando por el parque. Es precioso. El suelo también es pura recreación, ¡así que no olvides ir en deportivas! Las horas que llevábamos no nos dejaron ver más espectáculos, una pena en verdad, pero ya volveremos en otra ocasión. Había recreaciones del Poema de Mio Cid, teatros juglarescos, etc.

Paseando por el parque temático Puy du Fou

Nos recorrimos las tiendas de souvenirs, que también son un obligado al estar en el parque. Venden productos típicos de la época, así como productos naturales, libros, juguetes para los niños, libretas de piel, tinteros, etc. Y también lo típico de recuerdo: gorras, camisetas, sudaderas, tazas… Pero la recreación de las tiendas, los puestos de frutas o de telas es también fabuloso.

Para cenar cogimos unas hamburguesas. Hay muchas tabernas por todo el parque, aunque la mayoría se concentran en la plaza principal. Lo bueno es que la mayoría tienen lo mismo y las mesas no son de ninguna de ellas. Puedes coger la comida donde prefieras y sentarte donde más a gusto estés. Hay menús para niños y ¡carritos de helados por todas partes!

Cenamos contemplando la puesta de sol tras un molino de viento manchego, el molino de Don Quijote, ¡justo ese!

Después, paseamos por la plaza central viendo puestos mientras iba oscureciendo. Solo las lámparas de los bares nos alumbraban del camino porque apenas había luz por el par-que. Algún farolillo por los caminos, pero poco más. ¿Qué mejor recreación que hacernos sentir verdaderamente como gentes medievales?

El sueño de Toledo – el broche de oro de nuestra visita a Puy du Fou

Cuando llegó la hora nos dirigimos al espectáculo nocturno Sueño de Toledo. ¿Habéis oído que es el mejor del mundo? Pues su descripción no se queda corta, para nada. ¡Nos pareció maravilloso! Nos hacen un resumen de la historia de España desde los godos hasta la actualidad, centrándose en la ciudad de Toledo. Cientos de personajes, una puesta en es-cena fabulosa, el juego de luces y sonido inmejorable y… ¿Qué diré de los efectos especiales? Sin palabras… Aún andamos intrigados sobre cómo harían determinadas cosas que no nos dan explicación. Los niños estuvieron embonados todo el espectáculo, ¡y no era para menos! Es imposible desviar la mirada ni un segundo. 100% recomendado para los niños.

El único inconveniente fue volver desde el espectáculo al coche. Exactamente veinte minutos de caminata, y cuando ya estás cansado… es mucho. El parking para los coches está muy lejos, pero en realidad no podría ser de otra manera porque así caben muchos más.

Como salimos un poco tarde decidimos hacer la noche en Toledo. Cuando vas con niños lo mejor es no dejar nada a la improvisación, así que nos cogimos una habitación en el hotel Abacería. Un cigarral precioso con vistas a toda la ciudad de Toledo.

¡Y hasta aquí el post de hoy! Que no quería alargarme mucho y casi reescribo la Biblia, ja ja ja. Si tenéis dudas para hacer este viaje no dudéis en escribirme o por email o por mi cuenta de Instagram.

¡Os deseo un feliz día!

Nos seguimos leyendo.

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