QUIERO SER LECTOR

¡Hola a todos! ¿Cómo estáis? Esta entrada se la voy a dedicar a todas aquellas personas que me preguntan de qué modo podrían habituarse a la lectura. Aunque también se la dedico a aquellos que desean empezar a leer y que no se animan a ello. El querer ya es un buen aliciente porque la intención es lo que cuenta, o, al menos, eso dicen. Si el otro día hacía hincapié de que a los niños no se les debe obligar a leer, a los adultos tampoco. No nos gusta que nos ordenen cosas, y lo que hacemos por obligación queda fuera de lo que podemos considerar como placentero. La lectura es un placer, es más, la lectura es un privilegio que no todos los humanos tienen. Por eso, podemos agradecer que sepamos leer y que tengamos tantos libros a nuestro alcance.


Una persona que no está acostumbrada a leer debe ir poco a poco. No hablo de volver a empezar, sino de buscar lecturas que se adapten a su nivel. No podemos comenzar leyendo un gran clásico porque nuestro amigo nos lo recomiende, ni el último ganador de algún premio porque lo veamos en la televisión. Esto puede suponer un fracaso y aislar la lectura de nuevo, casi antes de empezar. 

Mi primera recomendación es pensar qué es lo que más nos gusta. De esta manera podremos averiguar qué tipo de libro queremos leer, o sea, qué tema vamos a escoger para decidir nuestra lectura. Cualquier tema es válido: amor, deportes, cocina, naturaleza, guerra, historia, misterio, miedo… El mercado editorial tiene variedad para todos los gustos hoy en día. 

Una vez que hemos pensado bien la temática de nuestro primer libro vamos a buscar uno de no más de ciento cincuenta páginas (aproximadamente). Si, por primera vez, nos enfrentamos a un libro muy extenso lo más evidente es que nos cansemos antes de terminarlo y no queramos comenzar otro nuevo. Lo mejor es escoger alguno muy fino para terminarlo cuanto antes. De esta manera, sentiremos orgullo de haber leído un libro completo, nos daremos cuenta de que nos ha gustado y nos sentiremos realizados por lo que hemos aprendido. Y, por tanto, lo más probable, es que repitamos. El segundo libro debe ser igual de extenso y podemos repetir la temática si queremos. No recomiendo enfrentarse a un libro extenso hasta llevar, al menos, un año de lectura constante. Y me refiero a leer, como poco, un libro al mes. 

Otra opción, y creo que la más acertada, es empezar por libros de relatos. Suelen reunir varias historias en un solo ejemplar y cada una es independiente de las demás. De esta manera la lectura de una historia completa será muy rápida ya que no suelen exceder de las veinte o cincuenta páginas. Los libros de relatos pueden ser del mismo autor o incluso una antología que reúna historias de varios escritores. Con esta última opción podremos comparar diversos autores y decidir cuál nos gusta más, de cara a enfrentarnos a una novela puesto que buscaremos las de una escritor que ya sabemos que nos ha gustado. Más abajo os dejaré las reseñas de algunos libros de relatos por los que podréis empezar y también de alguna novela corta de variedad temática. 

Por último vamos a hablar del tiempo estimado de lectura. Pensemos en una persona que no ha practicado nunca deporte. Si de repente un día decide salir a correr, no aguantará la carrera durante una hora a una velocidad más o menos rápida, ¿verdad? Pues la lectura es igual. El hábito se debe adquirir de forma progresiva. Y no es ninguna tontería leer los primeros días diez minutos antes de dormir porque siempre se podrá ir aumentando ese tiempo. Lo más importante es acostumbrarse a una rutina y adaptarla a nuestro ritmo de vida. Yo siempre recomiendo hacerlo antes de ir a la cama, como la pastilla de dormir o la tila que ayuda a descansar. La lectura ayuda a coger mejor el sueño, por lo que podría ser un estupendo antídoto contra el insomnio.
Repasemos los consejos:

1-    Querer ser un lector
2-    Buscar una temática adecuada a nuestros gustos
3-    Empezar por un libro de entre 130-170 páginas
4-    Comenzar leyendo libros de relatos
5-    Aumentar progresivamente el tiempo estimado de lectura desde los 10 minutos
6-    Leer siempre antes de dormir

Esto es todo, espero que os hayan servido estos consejos y que os animéis a ser unos buenos lectores. Ya me contaréis si lo conseguís y preguntarme cualquier duda que tengáis. Os dejo algunas recomendaciones literarias de lecturas fáciles que os pueden servir de punto de partida. Un fuerte abrazo.

NOVELAS CORTAS

Cosas que ya no existen, Cristina Fernández Cubas
Cosas que ya no existen es una deliciosa crónica personal, el testimonio directo de una vida y de una época. Pero también una invitación a un viaje, una fascinante travesía con escalas, un pulso con la memoria, que, poco a poco, desvela detalles, situaciones y objetos para reconocer, finalmente, que no está libre de lagunas y que esos silencios, aunque involuntarios, resultan, cuando menos, sospechosos…Con un admirable dominio de los recursos narrativos y una deslumbrante capacidad de evocación, Cristina Fernández Cubas hilvana algunos de sus recuerdos más intensos hasta conformar un mágico laberinto de personajes, sensaciones, momentos históricos, paisajes, sueños, desengaños y fascinaciones en esta peculiar historia de historias en la que los auténticos protagonistas son escenas del pasado con una característica común: hoy parecen imposibles, pertenecen a una época extinguida, a un mundo que ya acabó. El salón biblioteca de la casa de su infancia, la afrenta moral de una monja en el colegio, los cuentos que a ella y a sus hermanas les contaba una singularísima niñera, los viajes en transatlántico en los años setenta rumbo a Sudamérica, las estancias en Buenos Aires y Egipto, o la muerte de su hermano mayor son, entre otras muchas historias, esas cosas que ya no existen y que Cristina Fernández Cubas nos devuelve ahora, con toda sinceridad y maestría, en estas páginas inolvidables.

Si decido quedarme, Gayle Forman
Mia tiene diecisiete años, un hermano pequeño de ocho, un padre músico y el don de tocar el chelo como los ángeles. Muy pronto se examinara para entrar en la prestigiosa escuela Julliard, en Nueva York, y, si la admiten, deberá dejarlo todo: su ciudad, su familia, su novio y sus amigas. Aunque el chelo es su pasión, la decisión la inquieta desde hace semanas. Una mañana de febrero, la ciudad se levanta con un manto de nieve y las escuelas cierran. La joven y su familia aprovechan el asueto inesperado para salir de excursión en coche. Es un día perfecto, están relajados, escuchando música y charlando. Pero en un instante todo cambia. Un terrible accidente deja a Mia malherida en la cama de un hospital. Mientras su cuerpo se debate entre la vida y la muerte, la joven ha de elegir si desea seguir adelante. Y esa decisión es lo único que importa.

Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carrol
Es una obra que con el correr del tiempo se ha liberado de su estrecho ámbito original, vinculado a la literatura juvenil, para convertirse en un clásico de la literatura. Popularizado por las decenas de versiones que de él se han llevado a cabo, el relato que el reverendo Charles Dodgson, verdadero nombre de Lewis Carroll, escribiera para la niña Alicia Liddell, de diez años, es un delicioso entramado de situaciones verosímiles y absurdas, metamorfosis insólitas de seres y ambientes, juegos con el lenguaje y con la lógica y asociaciones oníricas que hacen de él un libro inolvidable.

El otro barrio, Elvira Lindo
Ramón Fortuna es un adolescente de quince años que no llego a conocer a su padre, pero que ha crecido sobreprotegido por cuatro mujeres: su madre de verdad y las postizas. Al verse envuelto en unos brutales acontecimientos, descubre que todo lo que le habian contado sobre su vida era mentira. En vez de tratar de demostrar s u inocencia, su nuevo objetivo en la vida va a ser librarse de la red de engaños que no le deja ver quien es en realidad.

 LIBROS DE RELATOS

La vida a veces, Carlos del Amor
Historias mínimas… o no tanto, que se harán hueco en el corazon. La vida a veces es solo una fotografía, una noticia inesperada, un viaje en autobús.  La vida a veces se resume en un segundo, o en cuarenta y cinco minutos, o en una palabra, en un color. La vida a veces es lo que sucede de puertas adentro. La vida a veces es muy poco, pero tan intensa…La vida a veces son historias en las que los protagonistas son los detalles, las cosas pequeñas que no aparecen en los grandes titulares de los periódicos. Veinticinco vidas a pie de página: cartas que no llegan, corazones en paro, patitos perdidos, patios de vecinos, vidas sin recuerdos, fotos de sucesos que no ocurrieron, aeropuertos con besos. Con sensibilidad, humor y una mirada muy particular, Carlos del Amor consigue en su primera incursión en la narrativa que tú, lector, reflexiones sobre lo extraordinario de lo cotidiano.

Gente que vino a mi boda, Soledad Puértolas
Con este nuevo libro, tras su extraordinaria novela Una vida inesperada, Soledad Puértolas confirma su firme vocación de escritora de relatos, su obsesión por fijar fragmentos de realidad, de historias, fragmentos que, en sí mismos, crean un mundo pleno.


 

Pizcas de Paraíso, F: Scott y Zelda Zitzgerald
Lejos del espíritu de tensa competición que se atribuía a su vida matrimonial, el matrimonio Fitzgerald refleja en este volumen, desde perspectivas diferentes, el espíritu de una sociedad que les ofreció éxito, dinero, enfermedad y ruina. Pizcas de paraíso reúne once relatos inéditos de F. Scott Fitzgerald y diez cuentos que Zelda Sayre publicó en diversas revistas. Todos los cuentos, la mayoría aparecidos en revistas comerciales de gran difusión, ofrecen una peculiar visión del mundo, una inimitable combinación de humor, ganas de vivir y destrucción, que caracterizó las brillantes y contradictorias personalidades de sus autores.

Catálogo de pequeños placeres, Carlos Herrera
«Unas gotas de aceite  sobre una tostada blanco, de corteza crujiente y con una ligera pizca de sal; o de azúcar, si guarda usted un resto de niño en su paladar y quiere saborear un fragmento de su infancia de media tarde, recién llegado de la escuela, cuando el escenario de nuestra cocina andaba ocupado por alguna abuela inolvidable. Hágalo, regálese los sentidos una vez más con ese oro oscuro y mediterráneo, dése un atracón: su memoria acabará agradeciéndoselo.»
La arena de la playa deslizándose entre los dedos de los pies durante un paseo invernal, una rebanada de pan recién hecho untada en aceite de oliva, el tañer de las .campanas en la plaza de pueblo, enseñar a un hijo a montar en bicicleta, volver una tarde al barrio en que se ha nacido, el sagrado tiempo de la siesta estival bajo la sombra de un árbol… son situaciones que nos hacen percibir de nuevo, Con atención, lo cotidiano.
A través de breves narraciones, Catálogo de pequeños placeres se adentra en esos instantes, familiares e íntimos, en que el tiempo se detiene y los sentidos nos transportan al pasado, esos momentos invadidos por el gozo de lo común, que nos hacen disfrutar plenamente de un simple detalle.

amacrema

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